Zafra no deja de sorprendernos. Si creías conocer todos los tesoros de la Iglesia Colegial de Santa María de la Candelaria, es hora de mirar de cerca su Retablo Mayor. Investigaciones recientes han puesto nombre y apellidos a la maestría de sus relieves: Luisa Roldán, la mítica «La Roldana».
Un hallazgo histórico para el patrimonio segedano
Aunque el retablo es una obra monumental promovida por los Duques de Feria, la autoría de ciertas piezas permanecía en el anonimato. Gracias al análisis del profesor Alfonso Pleguezuelo, hoy sabemos que en 1680 se incorporaron al conjunto esculturas que traen el alma del barroco sevillano a nuestra ciudad.
¿Qué obras se atribuyen a Luisa Roldán en Zafra?
La intervención de la escultora en el Retablo Mayor se centra en cuatro piezas clave que destacan por su naturalismo y dinamismo:
- Dos relieves laterales: Escenas que rompen con el clasicismo rígido de la época.
- Dos esculturas exentas: Figuras que muestran ese lenguaje expresivo y «transgresor» que definió a la primera mujer escultora de la Corte.
Dato TurismoZafra.com: La llegada de estas obras en 1680 supuso un cambio de actitud estética en Zafra. Mientras otros autores como Martínez Montañés buscaban un equilibrio apolíneo, La Roldana introdujo una licencia artística y una humanidad que aún hoy conmueve al visitante.
Por qué este descubrimiento eleva el prestigio de Zafra
Contar con obras de La Roldana sitúa a la Colegiata en el mapa internacional del arte barroco. No es solo «turismo religioso», es una cita obligada para los amantes de la historia del arte que buscan la huella de una mujer que desafió las convenciones de su tiempo.
Si estás planeando una visita a Zafra, detenerte ante el Retablo Mayor de la Candelaria ya no es opcional. Es un encuentro directo con el genio de la escultura española.


