Descubrir la Emerita Augusta no es solo ver ruinas, es viajar al corazón del Imperio Romano. Como guía oficial, te propongo un recorrido por el legado arqueológico más espectacular de la Península, adaptado al ritmo y necesidades específicas de tu grupo.
Highlights del Recorrido:
- Teatro y Anfiteatro Romano: Los grandes iconos del Patrimonio de la Humanidad.
- Templo de Diana y Foro: El epicentro del poder político y religioso romano.
- Puente Romano y Alcazaba: La imponente entrada estratégica a la ciudad.
Servicio Especializado para Grupos
Guía Oficial (249-GT): Rigor histórico y una narrativa que hace cobrar vida a las piedras.
Logística a medida: Coordinamos los tiempos con vuestro transporte para una experiencia sin estrés.
Atención Personalizada: Ideal para asociaciones culturales, centros educativos y agencias de viajes.
| ⏱️ Duración: | Mínimo 2,5 horas (ampliable según intereses) |
| 📍 Punto de encuentro: | Puerta de la zona arqueológica o lugar a convenir |
| 💰 Presupuesto: | Cerrado por grupo (consultar tarifas) |
Mérida y Zafra están unidas por la historia y por la Vía de la Plata.
Si vas a visitar la capital romana, no puedes perderte la «Sevilla la Chica».
Ven a revivir el pasado de Emérita Augusta y vive el presente de Mérida.
Capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura, centro económico, político, administrativo y cultural de la Región Extremeña. Ciudad viva y en crecimiento, donde se conjuga su impresionante legado histórico con una gran oferta cultural, encabezada por su Festival Internacional de Teatro Clásico, unos de los más antiguos de España e importantes en su género y una gran oferta gastronómica y de naturaleza.
Fundada por orden del emperador Octavio Augusto en el año 25 a. C., para acoger a los soldados eméritos de las guerras cántabras y designada por Roma como capital de la provincia de Lusitania. Especial interés cobran los edificios de espectáculos públicos; Teatro, Anfiteatro y Circo, así como otras construcciones como templos, foros, puentes, canalizaciones de aguas y demás edificaciones que fueron dotando de estructura a la antigua ciudad.
En la época visigoda mantuvo su estatus y fue tras la dominación árabe cuando comienza el declive de la ciudad hasta el siglo XX. En 1993 Mérida recobra su esplendor siendo declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.




