Zafra siempre ha sido una ciudad que se proyecta hacia sus calles. Si hoy paseamos por la Plaza Grande y admiramos sus soportales, nos cuesta imaginar que, hasta hace apenas un siglo, el paisaje urbano era radicalmente distinto: un laberinto de hierro y forja que «volaba» sobre las cabezas de los transeúntes. Esta es la historia de las rejas voladas, un símbolo de identidad segedana que sucumbió ante la estética y el fisco.
1. La identidad de una «villa de rejas»
Como se recoge en las investigaciones de los Cuadernos de Çafra, el urbanismo segedano destacaba por sus voladizos de forja artística. Estas rejas, a menudo llamadas «panzudas» por su forma curva, no eran un simple adorno: permitían a las familias asomarse a la vida pública desde la intimidad del hogar, creando un diálogo visual único que recordaba a las grandes casas sevillanas.
Este lenguaje arquitectónico dotaba a nuestras calles de una textura especial, con juegos de luces y sombras que hoy solo podemos intuir en los rincones menos alterados del casco histórico.
2. El «Impuesto de Vuelo»: El declive del hierro
¿Por qué desaparecieron estas joyas de la herrería? La respuesta no está solo en la moda, sino en el fisco municipal. A principios del siglo XX, el Ayuntamiento de Zafra intensificó el cobro de arbitrios por la ocupación de la vía pública.
- El Canon por centímetro: Las rejas empezaron a tributar por cada centímetro que sobresalían de la fachada. Lo que antes era un signo de distinción, se convirtió en una carga económica anual insoportable.
- El «Afeitado» masivo: Para eludir el impuesto, muchos propietarios optaron por «enrasar» sus fachadas. Se cortaron los voladizos y se sustituyeron por rejas planas y funcionales, provocando un auténtico «afeitado» arquitectónico que cambió el rostro de Zafra para siempre.
3. La modernización de los años 30
A la presión fiscal se unió una nueva normativa estética y de seguridad. Con la llegada de los primeros vehículos y la necesidad de higienizar las calles, las rejas voladas empezaron a verse como obstáculos. La modernización sacrificó la forja tradicional en favor de una alineación de fachadas más sobria y funcional.
«Recuperar la memoria de nuestras rejas es volver a entender el diálogo íntimo entre la casa segedana y su calle, un vínculo que el progreso y los impuestos terminaron por diluir.»
La próxima vez que pasees por Zafra, fíjate en las fachadas lisas; muchas de ellas aún conservan las cicatrices en la piedra donde un día brilló el hierro volado de nuestros antepasados.
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Para saber más: Referencias Bibliográficas
Si deseas profundizar en la evolución del paisaje urbano de nuestra ciudad y el impacto de la herrería en su arquitectura, te recomendamos la siguiente lectura técnica consultada para este artículo:
- Morfología urbana y tipología arquitectónica en Zafra. Cuadernos de Çafra, nº XIII. Publicaciones del Centro de Estudios del Estado de Feria y Archivo Histórico Municipal de Zafra.
*Este artículo ha sido redactado basándose en los análisis de urbanismo histórico recuperados por los investigadores del Archivo Histórico Municipal de Zafra.

